El padre Palmar cumple 20 años de sacerdocio

En el marco de la celebración de sus 20 años de vida sacerdotal, el padre José Palmar recibió ayer a La Verdad en su vivienda en la urbanización Sierra Maestra de San Francisco. Se ubicó en una de las habitaciones de la amplia residencia que funciona como sala de estudio u oficina para el tratamiento de todos los asuntos religiosos y trabajos comunitarios que se realizan en la parroquia.
Detrás de su enorme estante de libros donde se guardan además documentos y fotos de su trabajo pastoral, resumió su vida en 30 minutos. “Soy un cura de barrio, locutor y periodista”. Con estas palabras se definió el sacerdote que desde hace más de 15 años dirige la iglesia Guadalupe, en Sierra Maestra. Aseguró que sus 20 años de trabajo con las comunidades son por amor a Cristo.
“Decir que soy cura de barrio me hace acercar más a Cristo. Si el hijo de Dios estuviera entre nosotros fuese un cura de barrio, porque son las personas humildes las que tienen poco o nada en la vida, las que necesitan ser defendidas. Hay que ayudarlos a cultivar su fe y ayudarlos a conocer el reino de Dios”.
Trabaja con las comunidades en el área de salud y educación. Es capellán del Hospital Noriega Trigo. Su vida profesional ha estado nutrida de diversos cargos dentro de los medios de comunicación. Fue director de Reporte Diario de la Economía y moderador de un espacio matutino religioso en la emisora Fe y Alegría durante más de 15 años.
“Toda esa experiencia marcó mi vida como comunicador social. Soy sacerdote y periodista, pero nunca olvido mis orígenes wayuu, por lo que he trabajado mucho tiempo con ellos y sobre todo el año pasado, cuando utilicé mi casa para atender a un gran grupo. Sabemos que es necesario tener estructura física para la ejecución de proyectos sociales pero no hemos conseguido ayuda de parte de ningún político para extender nuestras misiones hasta más personas”.
Obras
Durante sus 20 años de vida sacerdotal ha ayudado a la fundación de tres instituciones para ayudar a los más necesitados. La granja psiquiátrica Guadalupe, que además de tratar enfermos mentales brinda asesoría religiosa a los pacientes de otras granjas psiquiátricas; la casa infantil Juan Diego, dedicada a la ayuda de los niños wayuu; y el Comité de Amigos de los Presos, que con al colaboración de Fe y Alegría y la Cruz Roja llevan hasta ellos la palabra de Dios.
Las tres misiones nacieron casi paralelamente entre 1993 y 1994, pero ahora funcionan a media máquina con la sola colaboración de los hermanos franciscanos de la parroquia. No tienen contribuciones mayores y funcionan con los aportes económicos de algunos feligreses, religiosos y de algunas familias.
Palmar aseguró que le quedan al menos 20 años más de trabajo en el país en los que pretende ejecutar otros proyectos, entre los que resaltó la colaboración para generar un nuevo sistema político democrático que cambie las políticas públicas actuales, fusionar sus tres fundaciones en una sola casa de atención a los indigentes y lograr el crecimiento espiritual de las personas a las que atienden.
“Los indigentes son en su mayoría enfermos mentales, niños wayuu o presos que no logran reinsertarse en la sociedad, por lo que fácilmente podemos fusionar nuestras misiones en una sola. Tengo varios años solicitando los terrenos que están detrás del Hospital General del Sur para gestionar los recursos para la construcción de esa casa, pero nadie se ha interesado en el proyecto. Con el próximo cambio de gobierno intentaremos conseguir aportes significativos para concretarlo”.
Un poco de su currículo
* Nació en El Saladillo el 1 de octubre de 1961.
* Sacerdote egresado del Seminario Santa Rosa de Lima, en Caracas.
* Miembro de la orden terciaria Franciscana.
* Ex director del Centro Vocacional Religioso de Maracaibo.
* Párroco de la iglesia Guadalupe, en Sierra Maestra.
* Comunicador social egresado en 2006 de la Universidad Cecilio Acosta.
* Locutor y productor religioso en la emisora Fe y Alegría.
* Defensor acérrimo de la revolución bolivariana en sus inicios, y ahora voz fundamental en las denuncias de los actos de corrupción del Gobierno.

